Sabido es que de algunos años a esta parte, en el contexto de cualquier elección latinoamericana, candidato al que Esteban apoya pierde y candidato del que él despotrica gana. Se ve que a los electores les atemoriza la posibilidad de la repetición del fenómeno Venezuela en sus países.
Ya los políticos latinoamericanos están tan conscientes de esta situación, que es muy frecuente, especialmente entre los dirigentes de izquierda, el desmarcarse rápida y claramente, como hizo en su momento el ahora Presidente de Uruguay, como está haciendo la candidata de Lula y tantos otros.
Dicho lo anterior, sorprende la descarada intervención del que te conté a favor del candidato a la presidencia de Juan Manuel Santos, al que se empeña en aupar usando su estrategia 321: “la descalificación que exalta”. Gracias a esta estrategia Uribe estuvo a punto de continuar gobernando Colombia. Afortunadamente la sensatez en el hermano país se impuso. Por cierto, que escuché el domingo un comentario al estilo de: “Qué bolas, Uribe se quería reelegir” (Aunque usted… no lo crea).
Bueno, el caso es que ante esta muestra de ventajismo a favor de Santos, candidato que a mí no me gusta para nada, meto yo también mi cuchara en las elecciones colombianas para promover a Antanas Mockus.
Lo primero: Mockus es portador de un extraordinario sentido del humor, cosa que en un político me parece doblemente admirable, ya que no es frecuente ver políticos inteligentes y éste es uno de ellos. Que tenga un nombre impronunciable, dificulta la agresión del lado de acá. Aunque ya me imagino que los primeros insultos vendrán por el lado obvio de “Mockus es un mocoso” o “Antanas, prende la antena, chico” y cosas así.
Por otro lado, Antanas es filósofo y matemático: Bendito sea Sócrates, el viejo sueño de Platón del filósofo gobernante se dará en Colombia. Tiene experiencia en la administración: Fue rector de la Universidad Nacional, con logros excelentes que despertaron la admiración de todos. Luego alcalde de Bogotá y por lo que me cuentan, esta ciudad está espectacular.
Como si fuera poco sus ideas me parecen tolerantes e inteligentes: “Me encantaría que cada mañana, cuando un estudiante se levanta para ir a clase, comprendiera que allí, en su colegio o universidad, que cada maestro al dar la clase, o un papá al revisar la tarea por las noches, son los escenarios donde se juega la soberanía del país, la diferencia de poder futuro.
No soy blando, soy un duro limpio.
Lo que construyó el gobierno de Uribe no lo vamos a destruir.
(Sobre las FARC): un canje ni de fundas. Un canje lo que generaría es el mismo ciclo. Es malcriar. Es enseñar a las FARC que sus métodos son efectivos. Y uno lo primero que tiene que hacer ante fenómenos como el terrorismo es demostrar que la sociedad no cede ante el terrorismo”.
Por todo lo señalado, vista la descarada y ventajosa campaña que por estos lados se realiza a favor de Santos (supongo que para no perder el realero gastado en armamento), afirmo con orgullo que mi candidato para las elecciones de allá es Aurelijus Rutenis Antanas Mockus Sivickas, un filósofo para la paz.
www.laureanomarquez.com
Tal Cual
Está vez creo que disiento totalmente con usted, no es con humos, ni con un lápiz y una flor como se enfrentan los problemas de Colombia, la Colombia de hoy, con el terrorismo y con un demente como vecino ligado no solo a las Farc, sino a irán, Hamas y solo Dios sabe que más, que no para de hablar de guerra y comprarse juguetitos, JM Santos es por mucho más preparado, capaz, con experiencia, compromiso y conocimiento profundo de Colombia sus fortalezas y debilidades!. ¡JM Santos Presidente! por algo Chavez moja los pantalones solo de pensarlo!, cob Colombia no han podido ni podrán los comunistas!
Hola Laureano, disiento de tu opinion, el senor Mockus al poner distancia del susodicho (como bien lo dices) ya la cosa huele mal, mas vale malo conocido ………., voy a Santos y que gane para bienestar de Colombia y Venezuela. Qndo la Paz impere bienvenidos los peace & love.
Laureano, con respeto disiento tambien de sus apreciaciones respecto a JM Santos, y sus alabanzas a las virtudes del señor Mockus.
Con un demente como “Esteban”, que no se sabe que locuras trama a cada rato, no siento que el señor Mockus con su parsimonia sea la persona adecuada para enfrentar a ese truhán.
A ese tipejo hay que darle plomo y aplastarlo con un matamoscas cuando saque esa cabezona y esa voz perfida que lo envenena todo.
Arriba Santos para presidente de Colombia…
Le cedo la palabra a Plinio Apuleyo Mendoza. En este artículo que ha continuación transcribo, le responde a esta fantasía de Laureano Márquez. Lauerano… no tienes ni idea de lo equivocado que estás con este artículo tuyo de hoy…
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Plinio Apuleyo: FENÓMENO DE ALUVIÓN
Según como se mire, lo que está ocurriendo hoy en Colombia -algo nunca visto- tiene para unos sus atractivos y para otros, riesgos muy grandes. Me refiero al ascenso vertiginoso del profesor Antanas Mockus en las encuestas y al fervor que suscita en estratos altos y medios y en una considerable franja de electores jóvenes que hasta hoy se habían mostrado apáticos a la hora de votar.
Para estos nuevos electores, Mockus -sin duda un hombre honesto- significa al fin un rechazo al mundo político tradicional de Colombia, a sus prácticas y partidos. Y hay sin duda fundamento para este rechazo. En ese mundo político nuestro el dinero se ha convertido en el gran elector. Ganar una curul en el Congreso tiene un costo muy alto. Y ese costo implica siempre una factura que tarde o temprano cualquier gobierno termina pagando con cuotas burocráticas, subsidios o contratos. Es lo habitual, por obra del clientelismo y de su compañera clandestina, la corrupción.
En América Latina, este divorcio de la sociedad civil con la clase política acaba produciendo, como respuesta, la aparición de un “outsider”, ajeno a los partidos, que capta la inconformidad de esa gran franja huérfana de opinión.
Fernando Londoño lo define como un fenómeno político de aluvión. Sucedió en el Perú con Fujimori, en Venezuela con Chávez, en Bolivia con Evo Morales, en Argentina con los Kirchner, en Ecuador con Correa, en Paraguay con el obispo Lugo y hasta cierto punto en Brasil con Lula. Todos ellos llegaron al poder con vagas y generosas ofertas, sin que los electores, movidos por un impulso emocional, supieran realmente qué les esperaba.
En 1990, el Perú tenía un gran candidato: mi amigo Mario Vargas Llosa, a quien acompañé en alguna de sus giras. Pero el apoyo que le dieron grupos políticos tradicionales permitió que un casi desconocido de origen japonés, montado en un tractor (y no en un elefante), ganara las elecciones. Chávez era otro enigma, pero una Venezuela, cansada de adecos y copeyanos, corrió el albur de elegirlo sin saber adónde iba llevar al país. Igual situación ocurrió con la pareja Kirchner venida de la Patagonia, con Rafael Correa y con el folclórico Evo Morales.
Con Mockus, el enigma y los riesgos que conlleva son los mismos. Es etéreo, brumoso, imprevisible, expuesto a cada paso a rectificarse a sí mismo. ¿Adónde nos llevaría? De pronto ni él mismo lo sabe. ¿Una prueba? Recientemente confesó que tenía admiración (o respeto, según rectificó después) por Chávez por haber sido escogido por el pueblo venezolano. Olvida nuestro ilustre profesor que Hitler y Mussolini también llegaron al poder por el voto popular. Olvida que no es democrático asumir el control de todos los poderes, encarcelar periodistas, cerrar canales de televisión y expropiar a dedo, por capricho, fincas, empresas, sedes comerciales e imponerle a su país un llamado socialismo del siglo XXI que toma como modelo el régimen totalitario de Cuba.
Olvidando también la amenaza que representaba para el país el campamento de ‘Reyes’, Mockus llegó a condenar la operación Fénix, y en un improntus inexplicable (luego rectificado a medias) afirmó que estaría dispuesto a extraditar al presidente Uribe y al propio Juan Manuel Santos al Ecuador. Con semejantes desvaríos, toda inquietud está permitida. De pronto tendríamos que amortajar la seguridad democrática, y en vez de afrontar la guerra jurídica desatada por la subversión y de restablecer el fuero militar como ha propuesto Noemí Sanín, tendríamos como líder en un momento crítico de la historia de Colombia, a un despistado profesor buscando para el país excéntricas “soluciones” alternativas.
Es lo que ocurre siempre con fenómenos de aluvión, como el que nos está llegando por culpa de una efervescencia sin reflexión de jóvenes electores.
Plinio Apuleyo Mendoza/El Tiempo.com
Yo tambien disiento. Cómo puede una persona, aunque tenga muchos estudios y sea muy inteligente, gobernar para bien. Colombia no es Bogotá o la Universidad… el es un loco, a lo mejor por su inteligencia, le mostró el trasero a sus estudiantes en un teatro. Se casó sobre un elefante, le tiró a la cara un pote de agua al gobernador de Santander, se metió en una fuente de agua helada en Bogotá a las 7 am para dar unas declaraciones… etc etc. Colombia no puede querer otro loco para llevar adelante ese pais que merece seguir por el camino de la prosperidad, la paz y la felicidad…
Yo tambien por primera vez disiento del articulo de Laureano. Con mucho respeto pienso que Mockus retrasaria lo que tanto ha logrado Uribe y que todavia no finaliza. Colombia necesita a una persona que tenga la experiencia de llevarla por fin a la paz y exterminar de una vez por todas a esta guerrilla que tanto le ha hecho daño a ese pais y a Venezuela. Santos es para mi ese candidato y esa persona que sabria continuar con lo que comenzo Uribe. Fin a la guerrilla!!
LO SIENTO LAUREANO, PERO NO CREO QUE LOS COLOMBIANOS QUIERAN CAMBIAR SU LINEA POR ESTE POPULISTA QUE SEGURO SE QUITARA LOS PANTALONES CUANDO LO CRITIQUEN LOS DE LA OPOSICION…POR FAVOR !!!!!!OTRO PAYASO EN LA LISTA DE GOBERNANTES TERCER MUNDISTAS……
“Cada pueblo tiene el gobierno que se merece”
Hermanos colombianos los creo personas consientes, justas que hasta ahora bajo la presidencia de ese hombre, ese heroe que a demostrado durante todo su mandato ser una persona de integridad, honestidad y leal al pueblo colombiano, que ha demostrado una y mil veces su sabiduria para gobernar como lo es el presidente Uribe, vayan a hechar por la borda todo el efuerzo de Uribe de hacer de Colombia un pais donde se viva en completa democracia y donde el flajelo de la guerrilla y el narcotrafico sea derrotado, cometan la gran locura del siglo elijendo a Muckus que en vez de Muckoso seria una verdadera fiebre bubonica que acabaria con todo lo que se a logrado hasta el momento. COLOMBIANOS HERMANOS NO SIGAIS EL EJEMPLO QUE CARACAS DIO ELIJIENDO UN ZATRAPA, LACRA HUMANA, PATAN , CRAPULA QUE HA HUNDIDO A VENEZUELA EN UN PROFUNDO HUECO DEL QUE LE SERA MY DIFICIL SALIR. ELEJIR AL MOCKUS SERIA ELEJIR EL CAOS PARA COLOMBIA. COLOMBIANOS COLOMBIA NO MERECE NI MERECERA NUNCA UN LOCO COMO ANTANAS MOKCUS DE PRESIDENTE. COLOMBIANOS LOS OJOS ABRID !!!
Si mi comentario anterior esta pendiente de moderacion, entonces no quero opinar. La verdad no SE PUEDE MODERAR NI AHORA NI NUNCA. Se que he sido cruda en mis comentarios acerca de Mockus, pero lo siento de esa manera pienso yo. LOS COLOMBIANOS ESTARIAN LOCOS DE VERDAD SI ELIJIERAN A MOCKUS.